Ada logra colarse en el último helicóptero de Umbrella que escapa de la ciudad. Escondida sobre un contenedor que cuelga de él escucha una interesante conversación...
Wesker se infiltra en las instalaciones rusas de Umbrella antes de que lleguen Chris y Jill, justo cuando se hace efectivo el escape biológico que arrasaría la base.
Tras alcanzar su destino, Chris y Jill descubre que Sergei Vladimir está detrás de todo y contemplan con sus propios ojos al arma biológica definitiva: T.A.L.O.S.
Richard salva a Rebecca del ataque final de Yawn, pero cae en sus fauces y resulta gravemente herido. Sin esperanzas, Rebecca se hace un juramento a si misma...
Tanto Jill como Chris coinciden en que esta incursión ha acabado con los últimos aleteos de la compañía. Pero no pueden cruzarse de brazos, hay un mal aun peor fuera...